La contaminación tóxica del aire puede penetrar el cerebro: estudio

Una partícula tóxica que se encuentra en áreas urbanas contaminadas puede infiltrarse en el cerebro, contribuyendo potencialmente a enfermedades degenerativas como el Alzheimer, según una nueva investigación.
El estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences , se suma a la creciente evidencia que muestra cómo incluso los niveles bajos de contaminación del aire dañan la salud humana. Muchos estudios anteriores han demostrado cómo la contaminación afecta negativamente al sistema cardiovascular, causando enfermedades pulmonares y cardíacas. Pero los científicos se están dando cuenta cada vez más de que los efectos podrían extenderse a otras áreas como el cerebro y el embarazo.
Los investigadores detrás del estudio encontraron que la magnetita contaminante ingresa al cerebro a través del nervio olfatorio, la misma fibra que conecta la nariz con el cerebro y permite el olfato. La magnetita es un contaminante que se encuentra en el material particulado, una mezcla de diferentes partículas diminutas que componen la contaminación, que invade muchas áreas urbanas.
La contaminación del aire sigue siendo una de las principales amenazas para la salud mundial a pesar de décadas de esfuerzos para detenerlo. Una investigación reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) encontró que más del 80% de la población urbana del mundo vive en áreas donde la calidad del aire regularmente no cumple con los estándares de salud. Varios estudios han demostrado que la contaminación del aire contribuye a millones de muertes prematuras al año.
El problema ha sido particularmente agudo en países en desarrollo como China e India, donde las ciudades a menudo están cubiertas por una capa de smog. Pero investigaciones recientes han demostrado cómo la contaminación del aire, incluso en ciudades comparativamente limpias de Estados Unidos y Europa, continúa causando problemas de salud, en gran parte debido a la prevalencia de vehículos diesel, a pesar de las iniciativas gubernamentales para abordarla. Casi 6,500 personas mueren temprano cada año en los EE. UU. Debido a la contaminación del aire. En el Reino Unido, esa cifra asciende a alrededor de 40.000.
Los investigadores del estudio encontraron altos niveles de magnetita en el tejido de los cerebros de 37 personas que habían vivido en dos áreas urbanas contaminadas: Ciudad de México y Manchester. Las partículas aparecieron en una forma diferente a la de la magnetita natural y se acoplaron a otros metales similares.
Investigaciones anteriores han demostrado una fuerte correlación entre las tasas de exposición al material particulado. La nueva investigación sugiere un mecanismo potencial para explicar cómo la contaminación podría causar la enfermedad, pero determinar la naturaleza precisa del vínculo potencial requerirá más estudios.